martes, 16 de junio de 2009

Beauvais: Life is full of sweet things

Issy Triathlon team: Entrevista para Sport + ("Dimanche", before the race)


Tras unos días un tanto ajetreados (de sábado a lunes), me dispongo a actualizar con más novedades sobre las competiciones que voy haciendo. Este fin de semana tocó Beauvais, a una hora y veinte minutos en coche desde Issy les Moulineaux, donde los "huéspedes" (Gitte y Finn, Arina y yo) nos alojamos en casa de distintos miembros del equipo.
En mi caso, estuve en casa de Christophe Mathias, que reside en un acogedor y encantador piso-estudio de la misma localidad del equipo.

En primer obstáculo del fin de semana fue que, al llegar a Paris CDG mi bicicleta se había extraviado (¡y eso que no tenía que hacer escalas!), así que llegué a la conclusión de que todavía seguía en el aeropuerto de Barcelona. Así pues, tras hacer en papeleo pertinente en el grandioso Aeropuerto de París, pusimos rumbo hacia Issy. Sobre las tres de la tarde del sábado, una chica de Vueling llamó al móvil de Chris (era imprescindible poner dos teléfonos de contacto: el personal y el de mi correspondiente "tutor" en Francia) con notícias sobre la maleta.
En conclusión: tenía que enviar un Fax a Barcelona autorizando al cuerpo de seguridad del Aeropuerto a que abrieria mi maleta para que pudiera viajar hacia París. Aun así, no me garantizaban que la maleta me llegara el sábado (la necesitaba tener aquél día porque la competición era domingo al mediodía). Así pues, con una rabia e impotencia immensas, aguardé con paciencia la llamada prometida por parte de la chica de Vueling para que me dieron el número donde enviar el Fax. Pero esta llamada nunca llegó.

La jornada del sábado terminó con una sesión de natación en la piscina municipal, 20' de carrera por el Parc de l'Ile Saint Germain (con una escultura de Jean Dubuffet en el centro del parque que me enamoró), una visita relámpago a la Tour Eiffel y una cena conjunta en casa del Presidente del equipo, Didier Serrano.

*Escultura de Jean Dubuffet en el parque de l'Ile de Saint Germain.

Christophe Mathias: Gitte, me, Arina y Linda a los pies de la magnífica Torre Eiffel (foto típicamente turística, lo sé... jeje!)

Y llegó en domingo, el día de la competición. Quedamos a las 10 en el club para cargar bicis y maletas. Al llegar allí, rodé con la bici prestada por Chris, una Kuota Kredo finisher en tres ocasiones (cosa que me daba un respeto importante hacia la "gran máquina").


Mathew Beunier: preparación del material en la zona de transición.

Centrándonos en la competición, la natación se llevó a cabo en el lago de Beauvais, con un agua no-cristalina pero un entorno precioso. Con buenas sensaciones en todo momento, pude situarme en el grupo de cabeza y estar ahí hasta la transición. Marqué el noveno parcial con un tiempo de 10:12.

Mathew Beunier: mi peculiar estilo natatorio... :)

Anne-Sophie Duserre: T1 en la alfombra rosa :)


En la transición, se fue el grupo de cabeza al quedarme cortada cuando una chica intentaba subir a la bici y me cortó el paso. Con tres chicas más llegamos hasta la subida, donde cada vez nos acercábamos más al grupo. Pero mi lactato dijo basta y exploté. Mis piernas no reaccionaban y se iban distanciando lentamente mientras estábamos en el falso llano que nos conduciría hasta la posterior bajada. Me pasó parte de un "segundo grupo" y sin poder reaccionar... ¡Qué rabia! Con tres chicas más, llegamos al fin de la primera vuelta, donde un gran grupo (el que más tarde se conviertiría en segundo grupo) nos cogió y pude recuperar el desgaste de la primera subida.


Anne-Sophie Duserre: Fin de la primera vuelta en bici

La segunda vuelta consistió en estar dentro del grupo e ir vigilando, ya que el grupo era bastante grande (calculo que éramos unas 25 o 30 triatletas) y podían haber caídas. Y del dicho al hecho: en el tercera vuelta, se produjo una caída, provocada por una chica del SAS... Así pues, irremediablemente, una francesa del equipo Beauvais fue la primera en caer, seguida de una belga del Lyon y de una servidora (en tercer lugar).
Caí de espaldas. Intenté levartarme del todo pero no pude, mi cuerpo no me aguantaba. Lo volví a intentar, me levanté y andé hacia la moto del control de carrera. Quería seguir compitiendo pero notaba una gran sofocación en la cabeza. No encontraba mi bici entre la multitud, mi Gray. Me acordé que no tenía que buscar mi Gray, que era otra bici a la que tenía como compañera en Beauvais. Al ver que no me quedaba más remedio que retirarme, lloré como una niña pequeña. No quería. Sólo quedaba una vuelta en bicicleta y la carrera...
Se oyeron gritos de dolor entre sollozos: era Linde Herreman, la chica belga del Lyon que había caído antes que yo. Estaba entre dos bicicletas y su pie entre los radios de una rueda. Pero eso no era todo... no tenía dientes: tan sólo se quedó con un diente y medio.
Ante tal situación y mientras el personal sanitario nos aisstía, la francesa del Beauvais y yo, ambas llorando, hablamos de sobre como había ido la caída. Nos dolía enormemente ver a Linde sufriendo tanto.
No me di cuenta de que estaba más grave de lo normal hasta que una enfermera me puso una compresa en la cabeza y, al cabo de nada, salió llena de sangre. Me asusté al ver mi propia sangre.
La francesa tenía rascadas poco profundas y nos despedimos cordialmente, mientras nos llevaban a Linde y a mí con Ambulancia al Hospital de la ciudad (curioso pero... once meses y un día, se repite la misma historia con escenario distinto: de Mallorca a Beauvais).
Finalmente, allí me cosieron la brecha de 4 milímetros de profundidad con 4 puntos y me hicieron 2 radiografías: una en las cervicales y otra en la espalda izquierda, donde tengo una quemada.
Cuando el médico me dijo que todo estaba bien, aguardé con paciencia en la sala de espera a que alguien el equipo. Allí había una niña de unos 12 años con unas zapatillas Bensimon y una camiseta del mismo color que ponía "Life is full of sweet things". Le mostré mi gratitud con una sonrisa que ella me devolvió.
¿Significativo? I think so...
Tras una espera que se me hizo eterna, pude irme con Christophe Huet y Guillaume hacia Issy les Moulineaux. Había perdido el vuelo.
Cena en una pizzeria llamada Casa Mario y regreso al piso de Chris.

Al día siguiente, lunes, llovió. El nuevo vuelo salía a las 16:00 de la tarde, así que Guillaume se ofreció la noche anterior a llevarme en motocicleta. Con chubasquero y casco, emprendimos el viaje hacia Paris CDG, pasando antes por la Avenue des Champs Élysées para comprarle un regalo a mi hermano, que el domingo fue su cumpleaños. Me encantó la sensación de ir en moto con la lluvia empapándome por la Place de la Concorde. Tuve la sensación de ser la mismísima Amélie Poulain en la escena final de su película (pero en mi caso sin Nino).
Y me vino el lema de la camiseta de la niña a la cabeza (Life is full of sweet things).
Realmente, esas dulces cosas son las que llenan y dan sentido a nuestra vida. Estaba triste por los dos días anteriores, pero eso no significaba el no poder gozar de una ruta turística por París con Guillaume como guía.

Finalmente, el avión salió a las 18:30, con ganas de llegar a casa y volver a París, pero la siguiente vez con mejor pie.


Passent les jours et passent les semaines. Ni temps passé ni les amours reviennent sous le pont Mirabeau coule la Seine.

Guillaume Apollinaire

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Ànims Núria!! Que això no és res d'aquí quatre dies tornes a estar a tope i donant-ho tot. Tu pots amb això i molt mès ;)
Mira que perdre´t la bici...serà perquè no fa bulto ni res jeje!!
Preciosa la frase de la camiseta "Life is full of sweet things", m'encanta :)
Cuida't molt perla!

Ferran.

Ishtar dijo...

Madre mía!!, ¡¡vaya susto!!!, bueno, lo importante es que estás entera, que solo es chapa y pintura y que dentro de nada estarás a tope de nuevo.

Espero que las otras dos chicas estén bien también (aunque la pobrecilla de los dientes... uffff).

BEsicos!

Anton dijo...

no hace falta repetir que ánimo, porque ya sabemos que lo tienes, y vaya si lo tienes!
Que bien habla el que hayas aprovechado y disfrutado ese paseo por París.
Tours te espera para que te quites esa espinita!
Un abrazo

www.antonruanova.bitacoras.com

Furacán dijo...

Vaya historia Núria!! impresionante!! me alegro que estés bien y con todos los dientes
Mucho ánimo y espero que las caídas se olviden de ti de una vez.
Cuídate mucho campeona!

Toni Peris dijo...

que bestia! se m'han posat els pels de punta! ara a cuidarse la ferida i a seguir donant guerra.

à bientôt

RAUL GOMEZ dijo...

Vaja putada,Nuria!!!
Al final quedarà amb un susto i una mica de dolor que en uns quants dies marxaran!!!Una pena lo de la caiguda, pero no pots caure sense ferte mal???jejejej, es broma!!!
Anims i a recuperar-se aviat!!!
Cuidat!!!

Angel dijo...

muchos animos nuria, espero que no sea nada y que en un par de días puedas volver a dar guerra como siempre. 1 saludo

Jordi Gonzalez dijo...

Aquesta frase em sembla que la posaré en un lloc ben visible cada dia, es genial!!!
Espero que ja estiguis recuperada i a punt per tornar a donar guerra, i amb la bici ja ho saps, a tope i que t'atrapin si poden!!!

Pedro dijo...

Parabéns por el blogger.
Adoré.
Si quisieras, sigue también el mío de triatlo:
http://www.ncbb-triatlo.com/

Sería una honra

Núria dijo...

Ferran: Gràcies pel suport.

Ishtar: Creo que la chica de los dientes tardará tiempo en ponerse bien... fue muy fuerte...

Tete: Tours o Athlone (con la catalana). Habrá que esperar a competir en París para volver a darlo todo en GP...

Furacán: Sería un sueño hecho realidad si las caídas se olvidaran de mi.. jijiji! Menudo añito...

Toni: De mica en mica.. merci! :)

Raul: Estaria bé posar un coixí cada vegada que es caigués... així seria més fàcil tornar-te a aixecar :D

Angel: Gracias! Espero que tu rodilla esté cada vez mejor... Ànim!

Jordi: A veure.. jejeje! La frase no és collita pròpia, però és boníssima :)

Pedro: Ok! Te adjunto :)